Creada en 1933 por Renée Lacoste, un reconocido jugador de tenis, el cocodrilo de Lacoste se ha convertido en uno de los logos más importantes en la industria de la moda. Durante los años 30 reinventó el equipamiento para tenis; su emblemático polo se convirtió en el símbolo de la marca. Todavía hoy Lacoste es un clásico de las prendas deportivas. Tanto en moda como en perfume, los valores de Lacoste son el confort, la elegancia natural y la actitud deportiva ante la vida. En consonancia con sus productos de moda, las fragancias de moda se dividen en tres categorías que representan valores humanos: Energía, Libertad y Sofisticación.