Ángel Schlesser nació, pese a su apellido alemán, en Santander. Comenzó en el mundo de la moda en 1984. Mientras trabajaba para Juan Rufete creó sus primeras prendas masculinas bajo el nombre de Ángel Schlesser. Reconoce que no comenzó a diseñar para mujer hasta que sus clientas no le pidieron prendas con las que poder combinar sus chaquetas para hombre. No abrió su primer establecimiento hasta 1996, en Madrid para ser exactos. Desde entonces la marca ha mantenido un crecimiento progresivo aunque responsable. Cauto y amante de las líneas depuradas, sus diseños están dirigidos a mujeres urbanas de mediana edad. Varios de los premios más relevantes de la industria nacional avalan una trayectoria que no se ha quedado en la moda sino que se ha diversificado hacia los perfumes y el mundo de los complementos.